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Adaro

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Adaro
CHIEF ADARO.png
Datos del NPC
Edad
60
Género
Varón
Ubicación
Cassardis
Le gusta
Filete de bestia
Carne suculenta

Adaro es un NPC en Dragon's Dogma y en DD: Dark Arisen.

DescripciónEditar

Nombre: Adaro

Rol: Jefe de la aldea de Cassardis.

Tipo de cuerpo: muy vigorozo

Personalidad: líder, luchador, justo, fuerte, bueno, nunca se rinde. El pueblo es su familia, sin importar los extranjeros. No le preocupan los peones.

Relación: Tan cercano al Arisen como un padre; desea que sea lo mejor que pueda. Permite que haga lo que le plazca mientras no le traiga daño a la aldea.

El jefe de Cassardis, es amado y tiene la confianza de toda la gente de la aldea gracias a sus buenas habilidades para tomar decisiones.

Es un hombre amable, preocupado por su gente y que tiene un cariño especial por el Arisen. Es el responsable de la educación del protagonista, además de la de Quina.

LocalizaciónEditar

Generalmente está disponible durante el día y la tarde en distintos lugares de la ciudad. Le puedes encontrar en el salón de su casa de madrugada, paseando por el poblado a medio día y hablando con los vecinos el resto del día o en la capilla del pueblo.

MisionesEditar

Adaro está relacionado con las siguientes misiones:

FrasesEditar

Durante la misión Encuentro con un peón:
— Ese hombre que acabas de ver… Es de la legión de los peones. Provienen de un lugar desconocido. Aparecen de repente, sin previo aviso. Son gente extraña. No son del todo humanos. Sin duda, tienen la misma apariencia, pero les falta la voluntad… la chispa que nos mueve. No tienen la capacidad de sentir ni actuar por sí mismos, de modo que viven como mercenarios. Se les llama mirmidones. Mm... Al oeste del pueblo hay un campamento en el que se están reuniendo los hombres para hacer frente al dragón. Apostaría a que allí también habrá un buen número de los de su clase. ¿Por qué no lo llevas contigo? Puede que aprendas algo sobre el motivo por el que acudió a ti.
— Sin duda, ese peón intentará dirigirse hacia el oeste, al campamento. ¿Por qué no le llevas hasta allí? No conseguirá llegar él solo. Los de su clase se quedan clavados en un sitio, a no ser que un ser humano les ordene moverse.
— ¿Por qué no llevas a ese peón al campamento? Puede que tú también encuentres algo allí.
— Te deseo que tus viajes estén libres de peligros. Y recuerda que este lugar siempre será tu hogar. Pase lo que pase, aquí siempre tendrás un hogar.
Antes de la misión Llamada del Arisen:
— Entonces, ¿estás bien? Curiosas heridas las tuyas… Muy curiosas…
— Te pediría que descansaras un poco, pero seguro que te harías el(la) sordo(a). En cambio, solo te pido que nos tengas presentes de vez en cuando.[2]
— Toda herida de dragón puede ser de extrema gravedad. Solo espero que no sea un mal presagio.
— Bien, lo primero que debemos hacer es evaluar los daños que ha sufrido el pueblo
— Aún debemos dar gracias. El dragón podría habernos quemado como empanadas de pescado si hubiera querido.
— Hemos perdido algunos hombres… Todos ellos buenos. Pero gracias a tu sacrificio, las mujeres y los niños han podido escapar…[3] Estamos en deuda contigo.
— Hasta dentro de un tiempo no tendremos que volver a enfrentarnos a una amenaza tan funesta. Pero, en nombre de la prudencia, mantendremos la guardia alta.
— Ten cuidado cuando camines por la orilla, pescadilla. Se dice que los Piélagos han regresado para alimentarse… Si te quedas mucho rato en los bajíos, te arrastrarán.
Después de Llamada del Arisen:
— Primero el dragón, después los peones... Las leyendas son ciertas. No hay hombre que pueda escapar una vez ha empezado el ciclo.
— El dragón aparece y los peones lo siguen, liderados por un héroe que los conduce a una campaña gloriosa... Es como en los cuentos, la típica historia que les gusta escuchar a los más jóvenes. Pero así fueron los comienzos del mismísimo duque Edmun.
— La historia de los peones está en boca de todos; dicen que vendrán cuando la guerra sea inminente. Estos pobres inútiles se dirigen al campamento como las polillas al fuego.
— ¿Has visitado ese campamento? Será mejor que sean los soldados los que se encarguen de los peones. Nada bueno puede venir de ellos.[4]
— ¡Ja! Veo que estás confuso... ¿Te preguntas por qué un viejo sabe tanto sobre peones? En realidad, lo mío solo son rumores de viejo.[5]
— Algunas gentes dicen haber divisado sombras terroríficas en el bosque que hay al otro lado del campamento. No he oído hablar de monstruos en esa región. Al menos, no de criaturas de tamaño considerable... Sin embargo, es inevitable que me preocupe.[6]
Después de Un despertar brusco, durante Perdida y hallada:
— Espera, pescadilla. Quiero decirte algo. No he visto a Quina en todo el día. Mencionó el Bosque de la Bruja para buscar una cura para tu herida. Si realmente ha ido allí… Te lo suplico: busca a Quina y tráela de vuelta sana y salva antes de que le pase algo malo.
— Quina siente algo por ti, sin duda. Piensa a menudo en tu herida. Pensaba que estaría encerrada en su habitación, estudiando uno de esos tomos, pero, cuando fui a ver, no estaba allí. Seguramente ha encontrado un remedio para tu situación y ha salido en su busca. Esa chica nunca ha sido de las que se quedan ociosas. Solo espero que no llegue a toparse con ningún peligro.
— ¿Está Quina a salvo? ¡Gracias al Creador! Te ruego que la perdones. Si actúa como una tonta, es únicamente porque su preocupación por ti le nubla el juicio. En ese sentido, se parece a ti. Siempre se pone en marcha sin pensárselo dos veces… Probablemente sea por la educación que ha recibido... Por tanto, la culpa es mía, ¿no?
Al comenzar la misión Que le corten la cabeza:
— ¿¡Una hidra!? Por todas las mareas… Aciago es el día en que una criatura osa reptar tan cerca de nuestro hogar.
— Siempre pensé que las hidras y criaturas similares no salían del Fetor, en el oeste.
— Increíble, eres capaz de derrotar a una hidra… Y con la ayuda de peones. Eso te convierte en el(la) auténtico(a) Arisen. Si hay alguien que se atreva a negarlo, que lo cuelguen y lo maldigan.
— Dice la leyenda que el(la) Arisen marcha junto a los peones… Imagino que partirás, pues. Bien, los acontecimientos se revelarán por sí solos.
— La pobre Quina se preocupa muchísimo por ti… Es víctima del miedo. Miedo a que pongas rumbo a tierras lejanas y acabes en las garras del dragón.
Después de terminar Que le corten la cabeza:
— ¿Has estado en Gran Soren? Estoy seguro de que tus hazañas se han prodigado por aquella gran ciudad, ¿eh?
— Cuando en la capital se corra la voz sobre tus proezas, te saldrá trabajo de debajo de las piedras; tan cierto como que el Sol se pone.
— Mmm…
— Has estado a mi lado por mucho tiempo, así que lo diré con claridad: me duele que partas. Pero el corazón blando de un viejo no es nada comparado con tu obligación.
Después de recibir la Licencia de la Cacería de la Sierpe:
— Todos los forasteros hablan de ti. Todo el pueblo se estremece de orgullo al escuchar tus hazañas. Y, a pesar de ello...
— Bien, no me malinterpretes... Estamos encantados de que hayas asumido el papel de Arisen. Pero te conocemos mejor que nadie y nos preocupamos por ti más que nadie. Si dudamos, es porque la angustia se impone a nuestro gozo.
— Si continúas haciendo buen trabajo, hasta el Duque conocerá tu nombre en breve.
— Cálmate, pescadilla. No se me ocurriría apartarte de tu propósito aunque pudiera... Solo te pido que elijas las batallas con cuidado y que vuelvas cuando todo termine. Este será siempre tu hogar y nosotros, tu familia. ¿Me entiendes?
Después de completar una misión de la Cacería de la Sierpe:
— Los malditos trasgos han estado reforzando sus líneas en el frente oeste. ¡Nunca habría imaginado que serías tú el que los sacaría de su bastión!
Después de la audiencia con el Duque:
— Dicen que te has reunido con el Duque. Y pensar que hace nada estabas destripando pescado en mi regazo... Conoces la historia del Duque, ¿no? Él fue Arisen y derrotó al dragón...
— La sierpe podría representar el fin de nuestro mundo... Si la vences, hablarán de tu hazaña por siempre jamás... No permitas que te domine la sed de gloria. La ambición suele conducir a océanos en plena tempestad.
— El Duque querrá saber más de ti, no lo dudes. Pero, si lo haces demasiado bien, te considerará una amenaza. A pesar de su título, es un hombre al fin y al cabo... El poder corrompe a cualquiera... Una realidad tan ineludible como la marea.
— Hace tiempo que no veo a Quina. Se marchó con la esperanza de resolver el misterio de tu herida y no la hemos vuelto a ver.
— Te habrás dado cuenta de que la chica siente algo por ti. No me extraña. Vosotros, que os habéis criado juntos... Promete a este viejo que os protegeréis mutuamente, pase lo que pase.
Después de iniciar Rechaza a la Salvación:
— Este mundo es como el océano: sometido a fuerzas inmensas... a un vaivén constante... A menudo la única esperanza es atrancar las escotillas y rezar para que llegue la luz del día. No obstante, este rincón nuestro mantiene relativa calma comparado con Gran Soren. Aún tenemos que estar agradecidos.
— Mientras el dragón respire, no estaremos seguros... La situación solo puede empeorar si no se derrota a la bestia de una vez por todas.
— A partir de ahora, tu viaje revestirá aún más peligros si cabe, me temo...
— Según cuentan las historias y las canciones, el(la) Arisen tiene la misión sagrada de dar muerte a la sierpe. Pero apostaría mi barco a que ningún hombre cree que esas historias y canciones sean ciertas.
— Si no te enfrentas al dragón, nadie te lo reprochará. Si el destino quiere que la sierpe acabe con nosotros... que así sea.
— Así que Quina se ha marchado, ¿no? Le dije que tú sabrías cuidarte solo(a), pero la muy tozuda no me hizo caso. Seguro que regresa y que, cuando lo haga, trae refuerzos para apoyar tu causa.

NotasEditar

  1. Hacer esta misión es importante para poder conocer más a fondo a dos personajes secundarios: Quina y Selene.
  2. Esta frase aparecerá como emblema de Adaro más adelante en una de las últimas pruebas del Arisen: en El juicio final.
  3. Los niños más pequeños de la cinemática del comienzo del juego no regresarán al pueblo, pero se entiende que sobrevivieron.
  4. Aunque en general la actitud no es de repulsión, algunos personajes NPCs se referirán mal de los peones, Adaro entre ellos, sorprendentemente.
  5. Elvar narrará más adelante que Adaro tuvo en sus días una aventura con peones.
  6. Anticipa los eventos de Un despertar brusco.

GaleríaEditar

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